Juan Carlos Gumucio & Sebastian Donoso
Nuestros antepasados han ido llegando a Chile en diversas épocas y por diversas rutas. Algunos en la época de la conquista, otros atravesando la cordillera, los más en barcos veleros a Valparaiso, Coquimbo o Concepción.
De todos ellos, sin duda el caso más curioso y pintoresco es el de Alfonso Pinuer, antepasado de Tito/Alex Gumucio, y de Javiero y Cucho Castellón.
A comienzos del año 1700 arribó a Valdivia una fragata francesa, la Maurepas, que habia zarpado junto con otras naves del puerto de Maló. Las autoridades permitieron que se acercara a puerto, aunque con bastante recelo ya que no sabían bien si acaso España estaría o nó en paz con Francia. Después de algunos dias de cavilaciones y mientras los franceses se hacian de provisiones, decidieron que lo más prudente era suponer que sí habia estado de guerra y correspondia pues entrar en acción. Asi fue que una mañana el Maurepas fue sin previo aviso violentamente atacado, incluso con la artilleria del fuerte cercano. A bordo se dio orden por supuesto de alejarse de la rada lo más rápido posible y cuando la tripulación soltaba amarras sin tener tiempo para tomar precauciones, un campero en tierra se acercó y con su lazó agarró y bajó de la nave a tirones a uno de los tripulantes !!.
Cual no sería la consternación del laceado al verse de pronto en tierra rodeado de enemigos mientras la Maurepas huía presurosa de tan artero ataque. Es de suponer que después de un tiempo en presidio el infortunado marino fue puesto en libertad ya que se quedó a vivir en Valdivia; ese valdiviano a la fuerza era pues Alonso Pinuer.
Casó con Petronila Ubidia y tuvieron larga sucesión. Entre ellos figuran los Guarda Bazán, de donde viene Carlota Bartholin Guarda, bisabuela de los arriba mencionados /JCG
Ver Veleros Franceses en los Mares del Sur. Fdo.Campos Harriet. Zig-Zag, 1964
Después los Pinuer fueron realistas. Un nieto de Alfonso, Julián Pinuer y Zurita estaba entre los oficiales prisioneros y asesinados en San Luis (Arg.), febrero de 1819.
Sebastian Donoso agrega estos interesantes antecedentes
Mientras tanto el capitán Terville, necesitado de víveres condujo al Maurepas hasta Valdivia, donde ingenuamente recaló el 10 de febrero de 1700. El capitán francés fue bien recibido por las autoridades de la ciudad, quienes lo invitaron a entrar en el puerto al abrigo de sus baterías. Con el barco fondeado más allá de los fuertes, el gobernador había anunciado por medio de algunos oficiales que al siguiente día iría a bordo del Maurepas a entrevistarse con Terville.
Varios tripulantes se disponían a desembarcar, mientras otros hacían preparativos para recibir al gobernador de Valdivia, cuando repentinamente cayó sobre el barco una lluvia de balas y metralla. Se dice que el navío estaba tan cerca de uno de los fuertes que un huaso chileno laceó al oficial francés Alphonse Pinuer y lo trajo prisionero hasta tierra. Tan pronto como fue posible, el capitán Terville ordenó cortar los cables, perdiendo dos anclas, y zarpar hacia mar abierto pasando bajo los fuertes y disparando sus cañones como respuesta al inesperado ataque. El Maurepas habría recibido más de trescientos cañonazos, que mataron a varios de sus hombres, hirieron a otros como el propio capitán Terville, y estropearon considerablemente al navío.
El repentino ataque puede explicarse en la manifiesta animadversión y desconfianza hacia lo francés por parte de los españoles en ese entonces; especialmente luego de dos décadas de ataques de bucaneros, muchos de los cuales eran franceses, a las costas del Pacífico. Además, estaba muy fresco en la memoria el saqueo de Cartagena en 1697 por parte de tropas francesas y filibusteros de esa nación bajo el mando del barón de Pointis.
Tras huir de Valdivia, el Maurepas se reunió con el Phélypeau, pasaron juntos frente a Concepción y navegaron durante cuatro meses a lo largo de las costas de Chile y del Perú negociando y vendiendo clandestinamente todas sus mercancías. Los franceses tenían órdenes de no ejercer hostilidades contra las posesiones españolas, pero la escasez de víveres eventualmente les habría obligado a tomarlos por la fuerza. Desesperadamente necesitados de provisiones frescas, finalmente lograron obtenerlas en Arica, de unos colonos franceses que habitaban allí (quizás se trataba de antiguos filibusteros).
(Borrador de capítulo de libro en preparación)

El teniente coronel Ignatius Dawson (federal) listo para ir al frente de batalla, junto a su abuelo Roque Bustamante (confederado)…
Comentario: Ignoro si Pinuer haya sido uno de los odiados filibusteros, en todo caso no aparece por nombre en ninguno de los reportes que he leído. Sería fascinante desentrañar si lo fue, y pondré empeño en ello. Una sospecha a favor de tal hipótesis proviene de la saña con la que fue lazado por ese huaso (según cuenta Campos). Podría ser que si haya sido reconocido en Valdivia como un filibustero de los que estuvo en el Pacífico pocos años antes, y por tanto se convirtió en objetivo de venganza personal de varios valdivianos y residentes del puerto; pero que después le perdonaran la vida y dejaran que se quede en Chile, donde ha dejado tan ilustre descendencia /SDB